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La teoría marxista de la precariedad en la clase obrera: Su relevancia actual

La base estructural del concepto de precariedad laboral de Marx era el ejército de reserva de mano de obra, el punto pivotal de la ley general de la acumulación capitalista. Frente al uso actual de la "precariedad", que Seymour llama un "meme cultural", la teoría marxista en su lugar ofrece un enfoque teórico integrado y punto de vista científico de la inseguridad y la explotación de la clase obrera, orientada al cambio social revolucionario. Aquí la noción del proletariado no se contrapone al aumento de la precariedad -que da lugar a toda una nueva categoría del "precariado"; más bien, la precariedad es un elemento definitorio de la existencia y la lucha de la clase obrera.

El PCE y los trabajadores de la industria. 7 mitos que impiden profundizar la relación

En 2013, Pablo Iglesias Turrión, líder de Podemos, recogía un sentir muy arraigado en la izquierda española: “Durante mucho tiempo, en Europa, la clase obrera representó una enorme masa de población asalariada.... Aquella clase obrera... representaba el sujeto de avance hacia el progreso. Pero el trabajo ha cambiado.... los que hoy están en la base de la estructura económica son irreductibles a una sola unidad simbólica... y sólo la miopía de cierta izquierda puede insistir en agruparles a todos bajo la etiqueta de obreros e invitarles a afiliarse a los sindicatos”. Entre la izquierda de tradición marxista no se comparte esta vision. Sin embargo, muchos manifiestan la misma idea de fondo: la “antigua clase obrera industrial” está en vías de desaparición, más en un país fundamentalmente dependiente de los servicios, que ha dado lugar a un nuevo grupo social llamado “precariado”. Nuevas contradicciones entre “precarios y no precarios” y “problemáticas que superan claramente el problema de clase social” son fuente de reflexión entre los activistas. Pero ¿Estaremos ante el fin de la clase obrera “de los sectores estratégicos”?

Obama y la economía cubana: Entender lo que no se dijo

Obama fue muy claro que la dirección principal de la relación de los Estados Unidos con Cuba estará en el campo de la economía, y dentro de este, la estrategia principal será relacionarse con el sector no estatal y apoyarlo. Fue muy claro, en el discurso y en los mensajes simbólicos, en tomar distancia de la economía estatal socialista cubana, como si la propiedad “estatal” significase propiedad de un ente extraño, y no propiedad de todo el pueblo como realmente es. En la necesidad de que exista un sector no estatal en la economía cubana no tenemos divergencias. De hecho la expansión del espacio de los cuentapropistas y las cooperativas es parte de la implementación de los Lineamientos surgidos del 6º Congreso del Partido. Donde está la divergencia es en el rol que debe tener ese sector no estatal en nuestra economía.

Más Partido en los centros de trabajo. Segunda parte: el caso Belga

"Por razones estratégicas, nos concentramos en primer lugar en las grandes cadenas de producción industrial y en los sectores clave de la economía. La producción es la base de la sociedad. Los empleados de la industria manufacturera[i] forman el corazón de la amplia clase de los trabajadores. Por un lado los grandes sectores productivos son los principales bastiones de experiencia y de lucha. Por otro tienen una importancia económica clave. Ahí, en el corazón de la economía, queremos estar activos. Nuestra historia social nos enseña que con frecuencia en las grandes líneas de producción industrial y en los sectores clave, el movimiento obrero está más avanzado a nivel de organización y de lucha. Ahí es donde trabaja la mayor parte de la gente. Es allí donde más forma, organiza y disciplina la producción. Ahí se concentran enormes conocimientos de las más modernas técnicas de producción y de planificación."

PC Portugal: Más Partido en las empresas y centros de trabajo - Organizaciones de clase más fuertes

La prioridad de la organización y la intervención del Partido junto a la clase obrera y los trabajadores, en las empresas y lugares de trabajo, confirmando y destacando cuadros, incluyendo a funcionarios del partido que se dediquen este trabajo; consolidando la organización existente y creando nuevas células o sectores (establecimiento metas en cada organización para aumentar en número); prestando especial atención a las empresas con más de mil empleados y / o de importancia estratégica; ampliando el número de miembros del Partido organizados a partir de las empresas y lugares de trabajo, asumiendo este trabajo como una preocupación y tarea de todas las organizaciones y militantes, cuya aplicación implica decisión, planificación, iniciativa, persistencia y control de la ejecución

Después de la gran recesión: inversión multilateral para el desarrollo y la construcción de un nuevo orden monetario global

La alternativa en juego está entre el modelo de desarrollo multilateral y la reactivación del crecimiento a través de inversiones en la economía real propuesto por China y el modelo de crecimiento basado en el capital productivo de intereses, la perpetuación de un dominio anti-histórico y la defensa de las viejas correlaciones de fuerzas desestabilizadoras hoy, para tal vez mañana tal vez la guerra. Del resultado del partido que se juega hoy en día - cuyo resultado depende de todos- está en futuro el progreso o la regresión.

Gramsci y la crisis griega

Para Gramsci, como para Marx, el sistema capitalista no podrá encontrar la estabilidad económica, política o ideológica: está en constante transformación para mantenerse. Ahí reside su fuerza y ​​su debilidad. Su fuerza, ya que no se petrifica, lo que obliga a sus oponentes a estudiar constantemente su funcionamiento con el fin de construir nuevas herramientas para luchar. Su debilidad, ya que sus reconfiguraciones implican crisis inevitables en la vida social, económica, política y / o ideológica. Estas crisis marcan el germen de las "crisis de hegemonía": " el contenido es la crisis de hegemonía de la clase dirigente que ocurre sea porque dicha clase fracasó en alguna gran empresa política para la cual demandó o impuso por la fuerza el consenso de las grandes masas (la guerra por ejemplo) o bien porque vastas masas (especialmente de campesinos y de pequeño burgueses intelectuales) pasaron bruscamente de la pasividad política a una cierta actividad y plantearon reivindicaciones que en su caótico conjunto constituyen una revolución."