Gramsci y la crisis griega

Para Gramsci, como para Marx, el sistema capitalista no podrá encontrar la estabilidad económica, política o ideológica: está en constante transformación para mantenerse. Ahí reside su fuerza y ​​su debilidad. Su fuerza, ya que no se petrifica, lo que obliga a sus oponentes a estudiar constantemente su funcionamiento con el fin de construir nuevas herramientas para luchar. Su debilidad, ya que sus reconfiguraciones implican crisis inevitables en la vida social, económica, política y / o ideológica. Estas crisis marcan el germen de las "crisis de hegemonía": " el contenido es la crisis de hegemonía de la clase dirigente que ocurre sea porque dicha clase fracasó en alguna gran empresa política para la cual demandó o impuso por la fuerza el consenso de las grandes masas (la guerra por ejemplo) o bien porque vastas masas (especialmente de campesinos y de pequeño burgueses intelectuales) pasaron bruscamente de la pasividad política a una cierta actividad y plantearon reivindicaciones que en su caótico conjunto constituyen una revolución."

[DOCUMENTAL] El acto de matar (2012)

En Octubre de 1965 comenzó uno de los más tristes episodios de represión anticomunista y antipopular desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Un golpe de estado orquestado por Estados Unidos y sectores de la derecha puso fin al gobierno antiimperialista del Presidente Sukarno, el primer mandatario de la Indonesia independiente.

La represión de los escuadrones de la muerte fue sistemática y encarnizada llegando al exterminio de 500.000 comunistas y simpatizantes según las cifras más conservadoras. Entre 1 y 3 millones según investigaciones recientes.

Este episodio es relativamente desconocido en nuestro país, por lo menos en su dimensión y escala, y por eso nos parece pertinente publicar el video del documental de 2012, El acto de matar (The acto of killing), del realizador Joshua Oppenheimer, que relata con crudeza este episodio desde el punto de vista de los ejecutores… sin trampa ni cartón.

Conocer la historia es un deber para todas aquellas personas que se proponen un cambio y una transformación del mundo en que vivimos y entender hasta que punto es capaz de llegar el adversario para impedirlo.

 

La privatización de la RDA ¿un ejemplo para Grecia?

En 2011, el Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker ya comparaba la situación de Grecia con la de Alemania del Este después de la reunificación. En la revista alemana Focus, explicó que "la soberanía de Grecia se verá muy restringida " a causa de "la ola de privatizaciones que vendrá" que ascenderán a 50 mil millones de euros. Hace falta, dijo, una agencia para la privatización, dirigida por expertos europeos y basada "en el modelo de la Treuhand alemana", la organización que había vendido 14.000 empresas de Alemania del Este desde 1990 hasta 1994.

"Tenían el encargo de vender la riqueza pública de la RDA y pasarla a manos privadas a cualquier precio."

No hay que olvidar que, después de la reunificación, del Este se marcharon tres millones de personas a otros estados alemanes o al extranjero porque las condiciones de vida y de trabajo en la nueva Alemania reunificada no eran como las que se habían imaginado.

Trece tesis sobre el Dictado de Bruselas, Grecia y el futuro de Europa

La experiencia griega muestra que en esta Unión Europea, bajo el cuidado del puño de hierro Merkel y de toneladas y toneladas de pactos y tratados, en los que la austeridad se esculpe en piedra, no hay margen para la plegar o adaptar prudentemente la obsesión alemana por la austeridad. Incluso los "leales europeos" son descartados sin piedad por Berlín en cuanto cuestionan la política oficial.

Marx, Engels y la cuestión del Partido

A diferencia de Proudhon, Marx destacó la importancia de que los trabajadores se organizasen en sindicatos y realizasen huelgas para aumentar los salarios y reducir las horas de trabajo, reduciendo así la explotación laboral. Afirmó que la conciencia sindical era una etapa necesaria en el proceso de transformación del proletariado de "clase en sí" en "clase para sí". Marx explicó: " La organización de estas huelgas, coaliciones y tradeuniones se desenvuelve simultáneamente con las luchas políticas de los obreros, que constituyen hoy un gran partido político, bajo el nombre de cartistas. (...).Las condiciones económicas transformaron primero a la masa de la población del país en trabajadores. La dominación del capital ha creado a esta masa una situación común, intereses comunes. Así, pues, esta masa es ya una clase con respecto al capital, pero aún no es una clase para si. En la lucha, de la que no hemos señalado más que algunas fases, esta masa se une, se constituye como clase para si. Los intereses que defiende se convierten en intereses de clase. Pero la lucha de clase contra clase es una lucha política".

La educación en la era de las competencias

Quince años de fracaso no parecen haberle abierto los ojos a nadie: los dirigentes europeos continúan pensando en la escuela principalmente – si no exclusivamente- en tanto que instrumento al servicio de la competición económica. Siguen queriéndonos hacer creer que la solución a los problemas del paro y de las desigualdades consistiría en una mayor adecuación entre la enseñanza y las necesidades de la economía. Se tiene incluso la sensación de que la aceleración de las crisis y su agravamiento arrastra a la Comisión europea a una irrefrenable huida hacia delante: el ogro pide cada vez más competitividad y la Escuela debe plegarse cada vez más a sus exigencias

¿Vuelve Cuba al capitalismo?

Aunque las reformas cubanas actuales pueden ser alentadas por quienes están conectados con la segunda economía cubana y por aquellos que desean socavar el socialismo, son una respuesta a problemas muy reales que si no se tratan amenazan el futuro del socialismo cubano. En la medida en que las reformas son compromisos con el mercado y las ideas capitalistas, son compromisos necesarios. La meta a corto plazo es eliminar el déficit de balanza de pagos, mejorar los flujos de ingresos externos, sustituir importanciones con productos nacionales y aumentar la eficiencia económica, la motivación en el trabajo y los ingresos. El objetivo a largo plazo es conseguir la autosuficiencia alimentaria y energética, el uso eficiente de los recursos humanos, una mayor competitividad y las nuevas formas de producción.

El socialismo traicionado. Tras el colapso de la Unión Soviética

24 años después de la caída de la URSS, en 1991, persiste el debate sobre las causas del hundimiento del primer estado que intentó construir el socialismo. La versión oficial habla de un sistema incapaz de satisfacer las necesidades de consumo de su población, que se agolpaba en interminables colas en los supermercados, con un estado burocrático e ineficiente, poco democrático. Quienes nacieron tras la caída de la URSS y los países del este se imaginan grandes manifestaciones que acabaron con un régimen odiado por su población… ¿Qué otra cosa si no hace caer los gobiernos? Sin embargo, en 1991 tiene lugar un referéndum masivo en las repúblicas de la URSS, con una pregunta ¿Quieres que siga existiendo la URSS?. El voto afirmativo superó el 70% en casi todos los estados, y en los centroasiáticos el 90%.