La Escuela y el Capital : 200 años de conmociones y contradicciones

¿Por qué se decidió, a principios del siglo XIX, que había que enviar a las niñas y niños, hijas e hijos del pueblo a la escuela ? ¿Cómo han evolucionado, desde entonces, las complejas relaciones entre el sistema económico y el sistema educativo de los países capitalistas ? ¿A qué funciones ha sido inducida la escuela en estos países ? ¿Cómo se pasó de un instrumento esencialmente ideológico a la actual máquina formadora de mano de obra ? He ahí algunas preguntas a las cuales respondemos en este voluminoso dossier.

Educar y formar bajo la dictadura del mercado de trabajo

Las teorías del “capital humano” adoptadas por los organismos nacionales e internacionales encargados de la política educativa, así como por la comunidad académica, constituyen una estrategia de dominación del mercado de trabajo. La promesa de superar la actual crisis a través de una fuerza de trabajo necesitada de altas cualificaciones encubre la necesidad de amplias masas de trabajadores poco cualificados, pero flexibles para adaptarse a las cambiantes condiciones del mundo laboral. Por ello, el papel de la escuela se reduce a transmitir un mínimo saber básico y unas competencias laborales genéricas, en un contexto de recortes y privatización.

Un partido de principios

Por razones estratégicas, dedicamos especial atención a las grandes cadenas de producción y los sectores clave de la economía, las empresas grandes, con sus subcontratas y las empresas que las abastecen. Estas redes de producción son el núcleo de la economía actual, y son ideales para la organización y la lucha. Aquí es donde trabaja la mayoría de la gente. Ahí es donde mejor se forma, organiza, y disciplina la gente por la producción. Es en estos sectores donde encontramos un gran conocimiento de las técnicas modernas y de planificación de la producción. Es frecuente que persistan las tradiciones de lucha. Por estas razones, los trabajadores de estas empresas son más capaces de entrenar a los demás sectores de la clase obrera en la lucha por una sociedad sin explotación.

¿Una empresa estatal socialista de Alta Tecnología? - Cuba.

En el capitalismo la propiedad privada, y la ideología neoliberal, limitan el papel del Estado en la economía al manejo de unas cuantas variables macroeconómicas (emisión monetaria, tasa de interés, política de impuestos, etc) que deben a su vez influir en la vida de las empresas. En el Socialismo la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción permite tratamientos diferenciados eficaces de determinados sectores y proyectos en función del mediano plazo, escapando al cortoplacismo propio de las empresas guiadas por el incremento constante de la rentabilidad. Aprovechemos esa ventaja. La Empresa Estatal Socialista de Alta Tecnología es el instrumento para ello. Debe ampliar el espacio de la investigación científica empresarial y su impacto directo en la producción.

Privado: más caro y peor

Pero la gestión pública no sólo es más barata, es de mejor calidad, según se extrae del informe, según el cual el precio más alto de la privada no se traduce en mejores índices de calidad del servicio. Al contrario, mientras que en las ciudades pequeñas el servicio municipal garantiza el mantenimiento de un promedio de 36 contenedores por cada cien habitantes, esta proporción cae a 6 cuando se privatiza el servicio.

Cataluña: ¿Independencia para acabar con la austeridad?

Más de 1 millón de personas celebraron el pasado 11 de Septiembre la Diada en Cataluña. 8 de cada 10 catalanes parecen partidarios de un referéndum, y el 40% de la independencia. Preguntados acerca de los problemas esenciales que existen en Cataluña, sobresalen dos: el paro (62%) y los problemas económicos (44%). Con más de medio de millón de trabajadores catalanes sin empleo, no son pocos quienes piensan que la independencia podría ser una solución a sus problemas.

La participación de los partidos comunistas en el gobierno: ¿una forma de salir de la crisis capitalista?

El capitalismo actual ya no puede, como esperaba Lafontaine, volver a la época de la llamada “economía social del mercado” con cooperación social. Fue un episodio que debe ser situado en el contexto de la rivalidad ideológica entre socialismo y capitalismo, de la fuerza de los partidos comunistas tras la Resistencia, cuando podían tomarse en cuenta reivindicaciones a partir de las ganancias de la fase de reconstrucción de la posguerra. Esto ya no es posible ni obviamente necesario en la lógica capitalista. Los 25 millones de desempleados oficiales de la UE que ejercen una presión sobre los salarios y los mercados de empleo hoy mundialmente accesibles reducen el precio de la mano de obra. El costo del desempleo duplica el presupuesto social: los salarios a la baja aportan menos ingresos a las cajas de la seguridad social y cada vez hay más beneficiarios a atender con dichos fondos.

In Memoriam :: Mandela, combatiente por África, hijo de su pueblo

Cuando el 11 de febrero de 1990, a la edad de 72 años, Nelson Mandela salía de la prisión, ya era una leyenda en todo el mundo. El hombre que languideció 27 años en la carcel, incluyendo 18 con sus compañeros en completo aislamiento, se convirtió en el símbolo de la lucha contra el apartheid, tanto en Sudáfrica como en el mundo entero. Hacemos un repaso a la vida de un hombre excepcional.

La deuda, el proceso constituyente y el socialismo

Cinco años después del estallido de la crisis, el paro, el deterioro de los servicios públicos y los salarios de 800 € asfixian a las familias. La corrupción de políticos y empresarios ha llegado a ser un elemento más del paisaje. Y los ricos se hacen más ricos. ¿Qué alternativa se puede proponer? Algunos ven la respuesta en un Proceso Constituyente. Semejante al que aupó al gobierno a Rafael Correa en Ecuador. En el artículo examinamos los pros, contras y las limitaciones de dicha propuesta.

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